En este artículo
- Por qué el comprador de un coche usado desconfía
- ¿Qué es el historial de mantenimiento de un coche?
- ¿Qué mira un comprador antes de pagar?
- ¿Cómo reconstruir el historial de mantenimiento si lo has perdido?
- Cómo presentar el historial al vender el coche
- Mejor que reconstruirlo: que se construya solo
- Preguntas frecuentes
El historial de mantenimiento del coche es el conjunto de pruebas de lo que se le ha hecho: el libro sellado, las facturas del taller y el informe de la DGT con los kilómetros de cada ITV. Al vender, es lo que convierte la desconfianza del comprador en una conversación sobre hechos. No hay una cifra fiable de cuánto sube el precio, pero sí está claro qué mira un comprador listo y cómo preparárselo.
- En España se venden más de 2,2 millones de turismos usados al año, con una edad media de 11 años: el comprador tiene donde elegir y desconfía.
- Un buen historial tiene tres patas: libro de mantenimiento, facturas y el informe de la DGT.
- Lo que más pesa: la correa de distribución, el aceite, los neumáticos y que los kilómetros cuadren.
- Si lo has perdido, se puede reconstruir: talleres, DGT y concesionario.
- Preséntalo ordenado y antes de que te lo pidan.
Por qué el comprador de un coche usado desconfía
Según datos del sector, en 2025 se vendieron en España 2.218.824 turismos de segunda mano, un 4,2 % más que el año anterior y récord, con 1,9 usados por cada coche nuevo. La edad media del usado vendido fue de 11 años, y de 15 en las ventas entre particulares.
Traducido: quien compra tiene mucha oferta y está mirando coches con bastantes años y kilómetros. Sabe que no puede ver el interior del motor. Lo único que tiene para decidir es lo que ve, lo que le cuentas y lo que puedes demostrar. Y «siempre lo he llevado al taller» no demuestra nada.
Cuando no hay pruebas, el comprador hace lo lógico: imagina lo peor y lo descuenta del precio. Cuando las hay, negocias sobre hechos, no sobre la duda. No vamos a darte un porcentaje de cuánto vale eso, porque no hay un dato fiable que lo mida. Pero cualquiera que haya vendido un coche sabe la diferencia entre «no sé cuándo se cambió la correa» y «aquí tienes la factura».
¿Qué es el historial de mantenimiento de un coche?
No es un documento único. Es la suma de varias piezas que, juntas, cuentan la vida del coche:
El libro de mantenimiento sellado
Es el cuaderno que viene con el coche, donde el taller sella cada revisión con la fecha y los kilómetros. Es lo primero que pide mucha gente. Tiene un límite: solo recoge las revisiones que alguien se acordó de sellar.
Las facturas del taller
Son la prueba más fuerte, porque dicen exactamente qué se hizo, con qué piezas, en qué fecha y con cuántos kilómetros. Una factura de cambio de correa de distribución vale más que diez sellos genéricos de «revisión».
El informe del vehículo de la DGT
La DGT emite informes de cualquier vehículo a partir de su matrícula. Según el tipo de informe, recogen datos como los titulares anteriores, si tiene cargas o embargos, la situación administrativa y las inspecciones de ITV con los kilómetros que marcaba en cada una. Es la forma más sencilla de demostrar que el cuentakilómetros cuenta la verdad. Se pide en la sede electrónica de la DGT.
Otros papeles que suman
Además de esas tres piezas, hay papeles que no son mantenimiento pero completan la foto y dan confianza:
- El permiso de circulación y la ficha técnica, en regla y a mano. Sin ellos no hay cambio de titular.
- La última ITV, con su informe. Si alguna salió desfavorable, la factura de la reparación que lo corrigió.
- Las garantías vigentes de piezas caras, como una batería o unos neumáticos recientes.
- Las facturas de reparaciones, no solo de mantenimiento. Un embrague o un amortiguador cambiado hace poco es un argumento de venta, no algo que esconder.
Todo lo que puedas enseñar con fecha y kilómetros juega a tu favor. Lo que solo puedes contar de palabra, casi nunca.
Pide tú el informe de la DGT antes de poner el anuncio. Si hay algo raro (una carga olvidada, un dato que no cuadra), mejor descubrirlo tú que el comprador.
¿Qué mira un comprador antes de pagar?
Un comprador que sabe lo que hace no se fija en el brillo de la pintura. Va a los papeles:
- La factura de la correa de distribución. Si el coche tiene correa y ha pasado el intervalo del fabricante (el RACE habla de normalmente 150.000 km o 10 años), quiere ver que se cambió. Sin factura, da por hecho que no.
- El ritmo del aceite. Facturas o sellos con cambios regulares, cada año o cada 15.000 km como referencia general, o lo que marque el fabricante.
- Los neumáticos. Cuándo se cambiaron y cuánto dibujo les queda. El mínimo legal es 1,6 mm.
- Que los kilómetros cuadren. Compara los kilómetros de las facturas, del libro y de las ITV con lo que marca el cuadro. Tienen que ir siempre en aumento y a un ritmo razonable.
- La ITV. Que esté en vigor y que no haya inspecciones desfavorables sin explicación. Si no sabes cuándo vence la tuya, repasa cuándo te toca pasar la ITV.
- El informe de la DGT. Sin cargas, sin sorpresas y con un número de titulares coherente con lo que le cuentas.
Un salto raro en los kilómetros entre dos ITV, o un cuentakilómetros que marca menos que la última factura, es la mayor señal de alarma para un comprador. Si hay una explicación legítima (un cambio de cuadro, por ejemplo), tenla documentada.
¿Cómo reconstruir el historial de mantenimiento si lo has perdido?
Es más habitual de lo que parece: el libro se perdió en una mudanza, las facturas estaban en el correo de un trabajo anterior o el coche ya llegó así. Se puede recuperar buena parte:
- Llama a los talleres donde lo llevaste. La mayoría guarda las órdenes de trabajo y las facturas por matrícula. Pídeles una copia.
- Pide el informe de la DGT. Te da el historial de ITV con sus kilómetros, que sirve como columna vertebral para ordenar todo lo demás.
- Pregunta en el concesionario de la marca. Si el coche pasó por la red oficial, suelen tener registradas las revisiones. Algunos pueden sellarte un libro nuevo o darte un listado.
- Busca en tu correo y en tu banco. Muchas facturas llegan por correo electrónico, y los cargos de la tarjeta te recuerdan en qué taller estuviste y cuándo.
- Rellena los huecos con lo que haces a partir de hoy. Si no encuentras la factura de la correa y estás cerca del intervalo, a veces compensa hacer el cambio antes de vender y tener la factura nueva.
Cómo presentar el historial al vender el coche
Tener los papeles no basta: hay que enseñarlos bien. Un sobre lleno de tiques arrugados transmite lo contrario de lo que quieres transmitir. El comprador no tiene por qué hacer el trabajo de ordenarlos, y si tiene que hacerlo, sospechará de lo que falta.
- Ordénalo por fecha. Del más antiguo al más reciente, con los kilómetros de cada intervención a la vista.
- Hazlo en un PDF. Escanea las facturas y el informe de la DGT en un solo documento. Puedes mandarlo con el primer mensaje a quien pregunte en serio.
- Menciónalo en el anuncio. «Historial completo con facturas, correa cambiada a los X km» filtra a los curiosos y atrae a los compradores que valoran un coche cuidado.
- Enséñalo antes de que te lo pidan. Adelantarte transmite que no tienes nada que esconder. Esperar a que el comprador pregunte suena a defensa.
- Ten los originales a mano el día de la prueba y de la firma.
Mejor que reconstruirlo: que se construya solo
Reconstruir un historial es posible, pero cuesta llamadas y tardes enteras. La alternativa es que el historial se vaya formando solo mientras usas el coche, sin que tengas que pensar en ello. Y lo importante no es el historial en sí: es que, al ir apuntando, no se te pasa nada. La revisión que toca, la ITV que vence, el seguro que se renueva.
Eso es lo que hace Vehistrack. Cada vez que haces algo, se lo cuentas a Jack por WhatsApp («he cambiado los neumáticos delanteros», o la foto de la factura) y él lo apunta con su fecha y sus kilómetros, y te avisa cuando se acerca lo siguiente. Los papeles (permiso de circulación, ficha técnica, póliza y facturas) quedan guardados en el mismo sitio. El día que vendes, puedes generar un informe con todo el historial y traspasar el vehículo al comprador con su historial completo, para que siga sumando.
Cuéntale a Jack cada mantenimiento por WhatsApp y el día que vendas lo tendrás todo ordenado.
Empezar gratisSi además el coche lleva un localizador GPS enchufado al puerto OBD, el kilometraje real se registra solo, lo que da todavía más coherencia a los kilómetros del historial. Tienes todos los detalles para conductores en la página para particulares.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio entregar el historial de mantenimiento al vender?
No hay obligación de entregar facturas o el libro, pero el comprador puede pedirlos y es muy probable que lo haga. Sin ellos, cuenta con una negociación más dura.
¿El libro sellado vale lo mismo que las facturas?
Las facturas pesan más, porque detallan qué se hizo y con qué piezas. El libro es un buen resumen, sobre todo si los sellos coinciden con facturas que puedes enseñar.
¿Cómo puede saber el comprador si los kilómetros son reales?
Comparando el cuentakilómetros con los kilómetros de las ITV que aparecen en el informe de la DGT y con los de las facturas. Deben ir siempre en aumento y a un ritmo coherente.
¿Sirve un historial si he hecho yo mismo el mantenimiento?
Sirve menos que una factura de taller, pero ayuda. Guarda los tiques de los recambios y apunta la fecha y los kilómetros de cada intervención.
¿Cuánto sube el precio de un coche con historial completo?
No hay un dato fiable que lo cuantifique. Lo que sí cambia es la negociación: con pruebas, el comprador tiene menos motivos para descontar por miedo a lo que no ve.
